Veo arañas, y de sus patas estiradas salen palabras de horror, que alientan a mis pesadillas. Tengo ojeras, y bichos en el estómago. Litros de agua salada salen por mis ojos día a día, lo debo confesar. Me muestro fuerte ante los demás, pero soy sólo alguien que trepa paredes para llegar a vivir la vida. Las mariposas se volvieron negras, ya no aletean, sólo planean en un aire denso y contaminado. La inspiración viene sólo cuando mi alma está negra, eso no es justo. Estoy llorando, y mis ojos están cáda vez más secos.

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