En estos momentos siento como perros ladrando adentro de mi cabeza, mi cerebro está por explotar. Me aburro de todo, y a la vez de nada, no se lo que quiero, no enfoco mi destino, no logro que algo me ponga felíz del todo. Y eso que nunca fui exigente, soy una simple persona que vino a este mundo para cumplir un papel, yo tal vez fui creada para descubrir la cura para el Sida, eso me pone felíz, pero no del todo. Ni la guitarra puede sacarme los nervios, es un kaos. Nervios de qué, Lucía? No sé, otra vez vuelvo con la idea de que quiero vomitar sentimientos. Y esa canción de mierda que me taladra la cabeza, BASTA !, y eso que eras una de mis favoritas. El mar sube, y la luna crece tanto como la tierra, ¡Pero si la luna no crece!. Bueno, el mar tampoco. Lo que aumenta es el volúmen de agua que conforma al mar. Algo así me pasa. No crezco de estatura (Y no pretendo crecer tampoco, es lindo ser petiza) pero crezco de alma, y pienso que en cualquier momento se me va a salir por la oreja y me voy a quedar en paz. Alguien alguna vez estuvo sin alma? No? Bueno, quiero ser la primera.

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