Cada vez que el sol caía lo acompañaban unas cuantas lágrimas saladas, que iluminadas con los últimos rayos del febo brillaban como lo hacen mis ojos cuando te veo.
Unas cuantas notas en una armónica rota sonaban tristes por no tenerte, por no escuchar tu voz. Con el poco aliento que me quedaba intenté tocar canciones sin ritmo, canciones en vano que anunciaban que el recuerdo de tu perfume nublaba mis sentidos. Mis ojos no veían lo mismo, les faltaba su combustible, tu voz en mi oido intentando regalarse una sonrisa, tus caricias, tus dulces labios junto a los míos, tu calor. Uno, dos, tres, cuatro crepúsculos sin tu compañía me hacen pensar que sos vos el que le da sentido al mundo, sos vos el que hace que las caidas de sol sean especiales, que los pájaros canten como nunca, que mi corazon galope fuerte cada vez que te veo, que mi mente y mis sentidos se anulen cuando estás a mi lado, que sienta que me arranquen pedazos de mí cuando te vas, que me sienta culpable por estar lejos tuyo.
Ni las estrellas me consuelan, necesito una dosis urgente de vos. Necesito tu compañía, que me cantes canciones al oído. Te necesito, porque sin vos no soy yo misma, sin vos no puedo seguir adelante, porque sin vos nada tiene sentido, sin vos tengo una vida vacía, porque mi alma y mi corazón están con vos.

No hay comentarios: