Y el pasado ya pasó, y el presente está pasando, y no hacemos nada para cambiarlo. Te quedás llorando, como una maniática, creyendo que vivís en una novela y que te va a venir a rescatar en su caballo (que termina siendo una mula) con su traje azul (que después es una bata y unas pantuflas), y su espada metálica, que con eso no se juega. Y terminás conformándote con un príncipe cuando en realidad hay mas sapos por descubrir. Esas novelitas que veías cuando eras chica, lavan tu cabeza! Nada tiene sentido y nada está en su lugar, y esas personas que creen saberlo todo están mal, a la mierda con su orgullo, yo soy como soy y no me rompan las bolas!.
Te obligan a gustarles, si yo no recibo nada a cambio, qué si no me gusta fingir para caerte bien? Bastantes obligaciones tenés que cumplir. Y no se trata de hacer lo que te obligan, ni de caerle bien al sistema, ni de caerle bien a un pelotudo apodado gata flora, se trata de chocar la cara con cada pared que se ponga adelante tuyo, pegarle unas cuantas patadas ninja y que se caiga ladrillo por ladrillo, y a cada ladrillo escribirle HIPÓCRITA, y tirártelo en la cabeza. Vas a ver como la verdad duele
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