mi cerebro no existe cuando quiero pensar
porque pensar no cura el hambre ni la sed
y al final la calma siempre está ahi
esperando que nos sentemos a charlar

y me desconcierta saber que muchas veces
lo que siento dentro mio lo causo solo yo
no existen culpables ni victimarios
yo soy mi propio enemigo y no hay ganas de pelear

imposible tenerme en frente para clavarme un puñal
y dejarme descanzar en paz

No hay comentarios: